5.400
pésetas me costó este doble Cd en el recién abierto Corte Inglés de
Puerto Banús, aproximadamente en 1998. ¿Cuánto sería eso ahora?. ¿50, 60
euros?. Para que digan que la música es cara en estos momentos. Era más
de lo que ganaba en una noche poniendo copas, pero me dio igual.
Zappa se estaba convirtiendo en el que sería mi músico favorito y yo quería conseguir todo lo que pudiese de él.
Para hablar de este impresionante disco hay que trasladarse a finales de verano de 1978, cuando
Zappa forma o más bien, reforma una vez más, su banda para salir de gira. De la anterior formación conserva a los dos teclistas,
Peter Wolf y
Tommy Mars, y al percusionista
Ed Mann. Paulatinamente entran en el grupo el guitarrista y vocalista
Ike Willis, el bajista
Arthur Barrow, el baterista
Vinnie Colaiuta, el guitarrista y vocalista
Denny Walley, que ya había pertenecido a la banda de
Zappa en el pasado, y por último un fan incondicional del Maestro,
Warren Cuccurullo, encargándose de algunas partes de guitarra que
Zappa
había compuesto en el pasado y lo que denominaron “partes imposibles”
(este término aparece mucho en los créditos de los discos del Maestro en
los que tocó
Steve Vai) y del sitar eléctrico. Una
banda impresionante, muy técnica, compuesta de músicos jóvenes que
adoraban la música de nuestro protagonista.
La banda entro en los
estudios Village Recorders de Los Angeles en abril de 1979, y la primera
idea era grabar solamente un single de dos canciones para la radio,
pero al final se registraron muchas más. Después,
Zappa
decidió inventarse una historia para unirlas todas, lo que resulta
sorprendente, ya que lo más fácil es tener primero la historia y hacer
las canciones después, pero él era diferente. Además, sacó de contexto
varios solos de guitarra de las giras anteriores y los sincronizó con
las nuevas grabaciones (una técnica que él denominaba Xenocronia). Las
sesiones se alargaron hasta junio y el disco inauguró el nuevo sello de
Zappa,
Zappa Records, y salió a la venta en dos tandas. El primer acto
apareció en septiembre de 1979 y los actos segundo y tercero en
noviembre, en doble vinilo.
Además de la banda antes citada (
Tommy Mars
solo tocó el teclado en un par de temas, ya que era poco disciplinado e
improvisaba constantemente), participaron en la grabación del disco
Patrick O’Hearn (tocando el bajo en
“Outside Now” y
“He Used to Cut the Grass”,
Earle Dumler (bajo el alias de
Marginal Chagrin, al saxo barítono),
Jeff y
Stummuk (a los que no conozco) a los saxos,
Craig Steward a la harmónica y
Dale Bozzio,
Terry Bozzio y
Al Malkin a las voces.
La historia que narra el disco es mejor contarla tal y como se van sucediendo las canciones:
-
“The Central Scrutinizer” (3’28).
Sobre una buena base rockera, este “Escrutiñador central”, una especie
de aparato con forma de platillo volante representado por
Zappa,
nos advierte de los peligros de la música. Avisa que en ese mismo
momento de están redactando leyes para su supresión, y que él es el
encargado de hacerlas cumplir, aunque todavía no estén aprobadas.
-
“Joe’s Garage” (6’10).
Un gran tema, de aires sesenteros, entrañable y nostálgica, con algunos
saxos y coros que nos lleva a la época de los bailes universitarios.
Aparece
Joe, nuestro protagonista, genialmente interpretado por
Ike Willis,
que está tocando con su banda en el garaje de la casa de sus padres,
como tantos grupos han hecho en Estados Unidos a lo largo de la
historia. La vecina se harta del ruido y llama a la policía, lo detienen
y después le dan un donut y lo mandan a hacer trabajos sociales para la
iglesia.
-
“Catholic Girls” (4’19). Una pieza muy divertida, con una gran sección rítmica y donde destaca el sitar de
Warren Cuccurullo.
Zappa acababa de publicar el álbum
“Sheik Yerbouti” y había recibido muchas críticas por la canción
“Jewish Princess”, que para alguna gente era racista, así que decició escribir
“Catholic Girls”
para demostrar que en general le gustaba burlarse de todo el mundo y no
de una raza en concreto. Un cura homosexual, y muchas chicas católicas a
las que les escanta el sexo es lo que nos encontramos en la letra de la
canción.
Joe comienza a salir con una de ellas,
Mary, pero como veremos en el siguiente tema, le va demasiado la marcha.
-
“Crew Slut” (6’38).
Bajo el título, “La Puta del equipo”, este tema, con ciertos aires de
blues, un gran trabajo de harmónica, detalles de sitar y un precioso
solo de slide, nos cuenta como
Mary, interpretada por
Dale Bozzio
y algo ligera de cascos, tras conseguir con una mamada un pase para ver
a una banda de rock , se les une para la gira completa como grupie. La
banda en cuestión es
“Toad-O” (es una parodia del grupo
Toto).
-
“Fembot in a Wet T-Shirt Nite” (4’44).
Un tema algo más funky, casi bailable, con algunos interludios
impresionantes muy propios de Zappa, con mucho vibráfono. Sobre una base
rítmica alucinante se celebra el concurso de camisetas mojadas, en el
que participa
Mary, que ha sido abandonada por la banda en Miami, y que necesita dinero para volver a casa.
-
“On The Bus” (4’31). Sin pausa comienza este solo de guitarra conocido también como
“Toad-O Line” ( una broma sobre el éxito
“Hold the Line” de
Toto,
cuya melodía sirve como base para este tema). Es el primer ejemplo de
xenocronía del disco, ya que el solo está extraido de la interpretación
en directo de
“Inca Roads” el 21 de marzo de 1979 en
Alemania, mezclado sobre la misma base rítmica que la anterior pieza,
reforzada por el piano eléctrico.
-
“Why Does it Hurt When I Pee?” (2’23).Mientras tanto,
Joe se ha liado con una chica llamada
Lucille,
y esta le ha pegado una enfermedad venérea, por lo que él se pregunta,
“Por qué me duele cuando meo?”. Es una de las piezas más pegadizas de
Zappa, con un ritmo rockero, un buen piano eléctrico y muy bien cantada por
Ike Wiillis.
-
“Lucille Has Messed My Mind Up” (5’42). Para expresar el amor que siente
Joe por
Lucille,
Zappa recupera una canción que compuso para el segundo disco en solitario de
Jeff Simmons en 1969. Es un tema lento, bonito, en forma de reggae.
-
“Scrutinizer Postlude” (1’34). El primer acto termina con el
“Escrutiñador Central” reflexionando sobre si lo que le ha pasado a
Joe es a causa de la música, y nos cuenta como debido a su confusión, se une a la primera iglesia de la aparatología de
L. Ron Hoover, en una clara alusión a la iglesia de la cienciologiá de
L. Ron Hubbard.
-
“A Token of My Extreme” (5’29).
Esta antigua canción, que solía tocarse en las giras de 1974 y 1975
(algunos la habréis escuchado en el concierto en Helsinki que se recoge
en el segundo volumen de
“You Can’t Do That on Stage Anymore”), nos muestra una conversación entre
Joe y
Hoover.
Este último le dice que el verdadero placer sexual se consigue
manteniendo relaciones con electrodomésticos. Le dice que tiene que
aprender un idioma extranjero e ir a un local que se llama “El Armario”.
Joe aprende alemán, va al club y al ver a una mezcla
entre una aspiradora industrial y una hucha en forma de cerdito, con
consolodores pegados al cuerpo, se excita y canta la siguiente canción.
-
“Stick It Out” (4’34). “Follame asqueroso hijo de perra…” es la primera de las muchas frases bonitas que
Joe, vestido de porno chacha, le suelta a su próximo amante, la aspiradora
Sy-Borg (el hijo de la vecina que llamó a la policía al principio). Con un ritmo balilable, imitando a la música disco,
Zappa recupera otra vieja pieza que formaba parte de la suite de
“Sofá”, interpretada por en los conciertos de 1971 y de la que hablamos en el artículo del álbum “
Carnegie Hall” (2011).
-
“Sy-Borg” (8’55). A ritmo de reggae comienza la escena de amor/sexo entre
Joe, Sy-Borg y su compañero de piso,
Gay Bob,
un muñeco de goma en miniatura. Un tema lento, con gran protagonismo
de los teclados y una sugerente línea de bajo. Al final,
Joe le hace una “lluvia dorada” a
Sy-Borg y lo destruye, por lo que va a prisión.
-
“Dong Work for Yuda” (5’03). Rock clásico con un bajo algo funky, con
Terry Bozzio en el papel de
John El Calvo, uno de los compañeros de
Joe en la prisión para criminales del negocio musical y que está basado en el guardaespaldas que tenía
Zappa en aquella época,
John Smothers, parodiado aquí por su forma de hablar.
-
“Keep it Greasey” (8’21). Comienza con un ritmo funky bailable, sobre el que
Joe
nos habla sobre la importancia de una buena “Lubricación” estando en la
cárcel. Después viene una de las mejores partes instrumentales del
disco. Sobre un ritmo endiablado (
Colaiuta comentaba que había partes en 19/16), con el increíble bajo de
Barrow ,el sitar de
Cuccurullo y la batería de
Colaiuta, escuchamos un increíble solo de guitarra de casi 5 minutos de duración extraído de la interpretación de la pieza
“City of Tiny Lites” el 31 de marzo de 1979 en Alemania. ¡Una obra maestra!.
-
“Outside Now” (5’49). Tras la violación multiple sufrida por
Joe,
este decide encerrarse en sí mismo e imaginar notas de guitarra
durantes años, hasta que lo liberan. Esto lo cuenta sobre una preciosa
base con toques de sitar y piano eléctrico, que da paso a otro solo de
guitarra. Es curioso porque toda esta base rítmica es en realidad la
base original en directo del solo del tema anterior, y el solo de
guitarra de esta pieza está tomado también de una interpretación de
“City of Tiny Lites”.
Un verdadero follón que se complica aún más si tenemos en cuenta que la
línea de batería de esta pieza es también un montaje. Así era
Zappa. Con esta maravilla termina el segundo acto.
-
“He Used to Cut the Grass” (8’35). El tercer y último acto comienza con
Joe
fuera de la cárcel, en un mundo sin música y entregado al consumismo
inútil. No puede tocar, así que vuelve a imaginarse un increíble solo de
guitarra de unos seis minutos de duración, que comienza tranquilo pero
que cada vez se hace más complejo y paranoico, y que está extraido de un
concierto que
Zappa dió en Austria el 23 de marzo de 1979. Sobre esta impresionante parte,
Joe escucha a su antigua vecina quejándose y al
Escrutiñador Central.
-
“Packard Goose” (11’31).
Joe se imagina una letra sobre los periodistas musicales, y
Zappa la utiliza para criticarlos. Y lo hace en una de las mejores canciones que nunca ha escrito el maestro. La melodia vocal de
Ike Willis es maravillosa, el larguísimo solo central de guitarra ( tomado de la interpretación de la canción
“Easy Meat”
el 1 de abril de 1979 en Suiza, y del solo inicial del concierto de
Alemania el 27 de marzo del mismo año) me parece genial, al igual que
ese final tan sesentero y nostálgico. Y cuando parece que ya no puede
venir nada mejor….
-
“Watermelon in Easter Hay” (9’05).
Joe,
deprimido y encerrado en su habitación, imagina su último solo de
guitarra, y vaya solo. Este tema es uno de los instrumentales más
grandes, bonitos y conocidos de los que hizo
Zappa. La melodía es preciosa, y la base rítmica arropa con calidez el tremendo ejercicio del Maestro a la guitarra.
-
“A Little Green Rosetta” (8’41). Y termina la historia.
Joe vende su guitarra imaginaria y se busca un trabajo honrado. El
Escutriñador Central
nos avisa de como nos puede joder la música, y decide cantar él mismo
la última canción, sin megáfono. Una despedida alegre, con una letra
absurda llena de bromas y poco más.
Aquí termina este repaso al último disco de
Zappa
en la década de los ’70. Una obra fantástica, muy importante dentro de
la discografía del genial músico norteamericano, que combina humor,
letras muy explícitas, melodías sencillas e inolvidables, ritmos
imposibles y algunos de los mejores solos de guitarra del Maestro. ¿Qué
más se puede pedir?.
Francisco Macias.